30/05/2024 08:11:49 PM
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Difícil arranque para la presidencia de José Sevilla. El máximo directivo de Unicaja se enfrenta a su primera huelga con un seguimiento del 30 por ciento de la plantilla. 

Así lo indica Suma+t, sindicato mayoritario en la caja andaluza y castellano leonesa que considera que se ha producido un reparto “arbitrario” del bonus a solo una parte de los empleados y no en su totalidad.

Unicaja Banco ha estrenado su nueva etapa triplicando los beneficios en los primeros cuatros meses del año hasta los 111 millones de euros.

Los nuevos igual que los antiguos

Sin embargo y a pesar de la llegada de José Sevilla y el nombramiento del nuevo CEO Isidro Rubiales, el sindicato Suma+t denuncia que la política interna sigue siendo parecida a la anterior etapa dirigida por Manuel Menéndez y por eso han convocado una huelga en la que han participado un 30% de la plantilla en la red de oficinas.

Como cuenta Óscar López, secretario general del sindicato, la gota que ha colmado el vaso ha sido el reparto “arbitrario” de una gratificación extraordinaria que ha sustituido a los incentivos correspondientes al ejercicio 2023 como consecuencia de no haber alcanzado el Beneficio Antes de Impuestos recurrente presupuestado.

Unicaja Banco ha tomado la decisión de abonar esta “gratificación extraordinaria” que supone, aproximadamente, el 60% de la cifra que debían recibir y sólo para la red de oficinas que cumpliera las condiciones y limitaciones para ser acreedores de los incentivos, quedando excluidos todos los trabajadores de los servicios centrales.

A pesar de las exigencias de Suma+t, la entidad mantiene su decisión discriminatoria de no pagar el 100% de los incentivos de 2023 a toda la plantilla que ha cubierto objetivos, pertenezcan a la red comercial o a los servicios centrales.

Según se critica desde suma+t la empresa ha utilizado las medidas a su alcance para perjudicar el Beneficio Antes de Impuestos mediante unas dotaciones totalmente desproporcionadas si atendemos a los ratios de irregulares, solvencia y liquidez, por lo que esta decisión de la empresa ha tirado por tierra lo que ha conseguido la plantilla.

El sindicato mencionado ha dirigido en multitud de ocasiones a la empresa para que se comunicara a la plantilla cuál iba a ser el sistema de incentivos que iba a aplicarse el año pasado sin que en ningún momento hayamos tenido una respuesta oficial. La única comunicación fue la que recibe la plantilla el día 25 de abril en la que se informa que, al no haberse cumplido las restricciones generales establecidas para la percepción de éstos en el citado ejercicio, no corresponde su abono”, comenta Óscar López.

Además de este hecho ha empresa está incumpliendo en temas como la integración de los planes de pensiones, la devolución de las aportaciones paralizadas a los planes de pensiones a la plantilla origen Liberbank, o la elaboración del Plan de Igualdad, o del Protocolo de Acoso Moral.

Esto sumado a la negativa a negociar temas tan importantes para la plantilla como los préstamos, el teletrabajo, flexibilidad horaria, planes de carrera, sistema de incentivos, permisos… y la injusticia que supone que el personal de nueva entrada tenga mejores condiciones que algunos colectivos procedentes de Liberbank.

“Si a todo lo anterior unimos el clima laboral que se está generando en el que los nuevos responsables comerciales están llevando a la plantilla a una situación de estrés como consecuencia de la exigencia de informes y reportes continuos unido la nueva exigencia que están trasladando de que los objetivos comerciales se deben cumplir al 250 o 300%, la inquietud de la plantilla ante la falta de información por el redimensionamiento que se va a producir por la eliminación de las Personal Banking y que se intuye por la gestión de cambios de pantallas de la red de oficinas, nos lleva a la situación de crispación en la que se encuentra la plantilla y que no nos deja otra opción que iniciar esta medida de conflicto”, añade el secretario general de Suma+t.