24/05/2024 07:15:51 PM
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Perplejidad y shock en el PSOE tras el salto al vacío de Sánchez y el caos desatado en Ferraz

Hay dos líderes socialistas -más aún que todos los demás- que han quedado en estas horas en estado de shock y desarmados en momentos claves para ellos. Uno, el líder del PSC, Salvador Illa, que arranca este jueves una campaña electoral de las catalanas puesta patas arriba sin siquiera comenzar por el propio líder del PSOE.

El otro, el secretario general del PSE, Eneko Andueza, que este lunes se sienta con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, para negociar el reparto del nuevo gobierno vasco. No parece que Andueza lo vaya a hacer en las mejores condiciones anímicas.

Ferraz se ha visto obligada a rediseñar el Comité Federal que este sábado va a aprobar las candidaturas de las europeas. Solo iba a hablar Sánchez y la palabra, si alguien la toma sin saber mucho que decir, será Montero.

La perplejidad en las federaciones territoriales socialistas lo invade todo, desde los despachos de sus barones a las Casas del Pueblo. Solo Begoña Gómez primero y el Rey Felipe después conocieron este miércoles las intenciones de Sánchez de provocar un terremoto político en toda regla. Y el partido se enteró como en los viejos tiempos «por la prensa».

Page: «Estamos en shock político»

Uno de los dirigentes que mejor ha verbalizado este jueves el estado de ánimo del PSOE ha sido Emiliano García Page. Tras admitir que ni siquiera tiene claro «que ahora mismo haya mecanismos suficientes de organización como para reaccionar» a la situación, ha reconocido que «ahora mismo creo que toda la organización, que toda la militancia, las estructuras del partido estamos en la misma situación que están ustedes. Bajo un cierto estado de shock político».

«Sin duda se reaccionará, porque es así, porque los edificios tienden a mantenerse de pie. El PSOE tiene una fuerza como organización inmensa y una historia que es casi de leyenda y desde luego tiene una fuerza moral importante», ha explicado.

Ferraz se ha visto obligada a rediseñar el Comité Federal que este sábado va a aprobar las candidaturas de las europeas. Solo iba a hablar Sánchez y la palabra, si alguien la toma sin saber mucho que decir, será la de su número dos María Jesús Montero.

 

 

Felipe, Sánchez, Zaparero y Almunia  -ante una gran fotografía de Rubalcaba- en el 40 Congreso Federal del PSOE.

 

Y el shock llega por la parte del futuro inmediato y lo que sucederá a nivel orgánico si Sánchez presenta su dimisión. Muchos entienden que irá acompañada del abandono total de la actividad política y, por tanto, la renuncia a la Secretaria General del PSOE que revalidó en el 40 Congreso Federal de Valencia. El 41 toca en 2025.

Hay vértigo generalizado porque Sánchez dejaría hipotecada su sucesión en el Gobierno sin consulta y debate previo con los secretarios generales autonómicos sobre el mejor perfil para sucederle. Todo ello abocaría al PSOE a la interinidad de los meses previos a la posible convocatoria de un congreso extraordinario. Y si decide seguir, el líder será más pato cojo que nunca.