18/06/2024 12:02:37 AM
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No son Nole Djokovic (427 semanas como número 1 de la ATP), Roger Federer (310) o Rafa Nadal (209) pero este viernes, en las semifinales de Roland Garros, la nueva gran hornada de tenistas se abre paso a raquetazos hacia la gloria. Son el cabeza de serie número 2, el italiano Jannik Sinner, de 22 años, y el número 3, el español Carlos Alcaraz, de 21.

 

Ellos son la nueva hornada del tenis mundial, la que viene apretando fuerte por detrás después de años y años sometidos al yugo de Nole, Roger y Rafa, que apenas dejaban las migajas para los demás. Sinner y Alcaraz son la nueva rivalidad en el tenis, dos jugadores formidables, con ese aura que sólo tienen los que puedan marcar una época.

Sinner ya lo está consiguiendo. La retirada de Djokovic del torneo por lesión le ha dejado como nuevo número 1 del mundo. El mejor. Un tenista metódico que además ha conseguido algo que le hace tener una ascendencia tremenda sobre el mundo tenístico: fue el jugador más querido por los aficionados durante el año 2023. Un físico portentoso, sustentado sobre un tren inferior moldeado en el deporte del esquí que le hace llegar a la bola mucho antes que cualquier otro: le daría tiempo a preparar una carbonara situado en el punto de impacto de la bola antes de que ésta llegue.

Pero Sinner tiene su alter ego en otro jugador joven, carismático y que practica un tenis de altísimo nivel. El murciano Carlos Alcaraz, el jugador que ha sabido sacudirse la etiqueta de «el nuevo Nadal» para ser simplemente nuestro Carlitos. Sinner y Alcaraz son los jugadores nacidos en este siglo con más partidos ganados en torneos del Grand Slam, y ahora estarán enfrentándose el viernes en semifinales.

La motivación de Alcaraz

«Es el partido que muchos quieren ver. Estoy seguro de que Sinner mostrará su mejor tenis. Yo igual, veamos quien va a ganar. Hemos jugado grandes partidos, de gran nivel», dijo Alcaraz sobre el italiano. «Gracias a él me fuerzo a jugar mejor, a dar mi cien por cien, a mejorar mi juego para tratar de vencerlo. Amo verlo jugar también, así que va a ser un difícil desafío, pero me gustan este tipo de retos». De momento, se han enfrentado ocho veces, con cuatro victorias para cada uno. Sólo habría un mejor escenario para deshacer el empate: la final de Roland Garros. Ésa en la que sólo podrá estar uno de ellos.