14/06/2024 06:20:39 PM
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Las cartas ponen en evidencia a Sánchez: usó a su mujer y ahora menosprecia a su hermano

A un hermano no se le hace esto, Pedro Sánchez. A pesar de ya no estar en campaña electoral, ni en la de los comicios de Cataluña ni en la de las elecciones europeas, y, por tanto, no poder sacarle rédito político y electoral, a un hermano no se le hace esto.

Dos cartas ha dedicado Pedro Sánchez a su mujer, Begoña Gómez, una en el marco del 12M catalán y otra en el del 9J europeo, ante la investigación, por parte del juez Peinado, contra su cónyuge por un supuesto caso de tráfico de influencias y corrupción en los negocios. Investigación que ahora ha asumido la Fiscalía Europea. Pero, sin embargo, ninguna epístola ha dedicado a su ahora también investigado hermano, David Sánchez, por presuntos delitos contra la Administración Pública, la Hacienda Pública, malversación, prevaricación y tráfico de influencias. 

 

Nada. No hay, al menos por el momento, una tercera carta del presidente del Gobierno «a la ciudadanía» para atacar a la Justicia, a medios de comunicación y, por su puesto, a la oposición, a PP y a Vox. Eso sí, hasta ahora, muchos ataques pero cero asunción de responsabilidades o, tan siquiera, explicaciones salvo «fango», «fango» y más «fango».

Sin embargo, la ausencia de una tercera carta evidencia un hecho moralmente muy criticable: que Pedro Sánchez ha usado para beneficio político y electoral a su mujer, Begoña Gómez. Si alguien creía que había algo de real en esos cinco días de «reflexión» en los que Sánchez puso en vilo, a nivel nacional e internacional, a España, ante la amenaza de dimisión, toda duda se ha difuminado. La primera y la segunda carta de amor del líder del Ejecutivo a su mujer constituían una pura estrategia electoral de victimismo -estrategia nada original, por cierto- para ganar votos en las elecciones. Ni más ni menos. 

En conclusión, quien puso en el foco mediático a su mujer, Begoña Gómez, y dio carta blanca para que se hablara públicamente de ella no fue el «fango», fue Pedro Sánchez. Es evidente.