26/05/2024 07:44:53 AM
26/05/2024 07:44:53 AM

La historia de amor y superación que se hizo musical

Fue junio de 2009 cuando se conoce por primera la vez la historia de Sara Quiroga escrita por María Dueñas. El tiempo entre costuras llega al gran público. Un best seller que consigue poco tiempo después convertirse en una serie dramática de televisión. Quince años desde su publicación y El Tiempo entre costuras ya es un musical. Y en Madrid.

Dos horas y media de perfecta adaptación de libro original con música creada para un espectáculo que se puede disfrutar en el Teatro La Latina de Madrid. La historia de esta joven modista que abandona la capital española antes de comenzar nuestra Guerra Civil para instalarse en Tánger con el amor de su vida. En aquel momento no pudo imaginar el vuelco que daría su vida en tan poco tiempo.

Veinte actores dan vida a la historia. Voces de lírica que crean el ambiente de marco de guerra y posguerra. Una historia donde la música ha sido el complemento perfectamente inventado aún idóneo de esta historia de texto donde la palabra tiene tanta importancia como el silencio. Tiempo en los que decir la verdad era peligroso. No mucha diferencia con los tiempos actualidad aún con sistemas de gobierno diferentes.

El 7 de abril se estrenaba en el teatro que un fue un día de Lina Morgan, el musical El tiempo entre costuras. Actualmente este espacio escénico está dirigido por Jesús Cimarro. La historia de Sira Quiroga en el teatro está dirigida por Federico Barrios Fierro. La producción recae en Dario Regattieri. La versión ha sido compuesta por Iván Macías y escrita por Félix Amador.

El público llega al teatro conociendo la historia. Unos por el libro y otros por la serie. A ambos grupos les fascina la puesta en escena. Está basado. No es adaptado. Aún así el público asistente al que pudo preguntar ESdiario asegura que es lo mismo que habían leído o había visto en televisión. Este pasado miércoles el Teatro de La Latina estaba hasta la bandera. Y la ovación final fue contundente y muy larga. Siete minutos de aplausos. Larga vida a las costuras de aquel tiempo.