14/06/2024 05:50:56 PM
14/06/2024 05:50:56 PM

La compraventa de viviendas experimentó en marzo un retroceso del 19,3% en comparación con el mismo mes de 2023, totalizando 44.878 operaciones, según informó el Instituto Nacional de Estadística (INE) este jueves.

Con esta caída en marzo, la compraventa de viviendas vuelve a cifras negativas tras el aumento del 5,8% registrado en febrero, el cual había interrumpido un año de descensos interanuales consecutivos.

El descenso interanual en marzo se debió tanto a la disminución de las operaciones sobre pisos nuevos, que bajaron un 14% interanual hasta 8.917, como a las de viviendas usadas, que se redujeron un 20,5% interanual, alcanzando 35.961 operaciones.

Del total de viviendas transmitidas por compraventa en marzo, el 93% fueron viviendas libres y el 7% protegidas. La compraventa de viviendas libres disminuyó un 18,5% interanual, sumando 41.741 operaciones, mientras que la compraventa de viviendas protegidas cayó un 28,8%, con 3.137 transacciones.

En tasa intermensual (marzo sobre febrero), la compraventa de viviendas bajó un 15%. En los tres primeros meses de 2024, se redujo un 5,6%, con un aumento del 3% en las viviendas nuevas y una disminución del 7,6% en las viviendas usadas.

La situación inmobiliaria en España se encuentra con un incremento del 7% en los precios de las viviendas. Siendo, Madrid y Barcelona las ciudades donde se han encontrado un gran aumento de los precios debido al ser las dos ciudades españolas más caras donde vivir por su comodidad y accesibilidad de todo tipo. 

Aunque áreas como Alicante y Palma han experimentado incrementos más significativos hasta del 15%. Esto se debe por la alta demanda internacional del turismo extranjero para los meses de calor o las personas que desean realizar su jubilación en zonas de buen clima mediterráneo. 

Además, el número de hipotecas también ha sido un gran factor que ha afectado en la compra de viviendas. Estos financiamientos hipotecarios se han visto afectado por el tipo de interés. Y los bancos han comenzado a implantar criterios más estrictos para obtener este financiamiento. 

Estos datos llevan a la conclusión de que las previsiones del 2024 en el sector de la compraventa no serán inminentes. La subida de precios y la disminución de las transacciones aparentemente son alarmantes. Sin embargo, la estabilidad macroeconómica general y la supervisión financiera están ayudando a paliar la posibilidad de una aparición de riesgos. 

A pesar del desequilibro entre la subida de los precios de las viviendas y los salarios medios de la población, no existe ningún motivo económico desproporcional. 

Estos indicadores, no señalan en ningún momento un estallido de la burbuja inmobiliaria como el ocurrido en 2008. Asimismo, el mercado inmobiliario es muy versátil y puede cambiar durante los meses que quedan por delante del 2024. 

Aunque al ser tan versátil, si que puede afectar en un futuro y aumentar el riesgo de una burbuja inmobiliaria. Sin embargo, al haber vivido ya una crisis inmobiliaria es clara la solución, un descenso de los precios. Esto ayudará a reactivar la demanda de los inmuebles y el sector volverá a recuperarse.