19/04/2024 01:00:14 AM
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Descubre el Sabor de Cataluña: La auténtica coca de recapte

La Coca de Recapte es más que un simple plato; representa un verdadero símbolo de la identidad culinaria de Cataluña. Esta receta tradicional  se consideraba un refrigerio cómodo y práctico para los hombres y mujeres que trabajaban en el campo.

Descubriendo la coca de recapte: tradición y sabores de Cataluña

En los rincones más auténticos de la provincia de Lérida, se encuentra un verdadero tesoro culinario: la coca de recapte. Esta deliciosa creación, que fusiona sabores tradicionales con ingredientes locales, es un verdadero símbolo de la identidad gastronómica de Cataluña, deleitando paladares y evocando recuerdos de tiempos pasados.

Historia de la coca de recapte

Los orígenes de la Coca de Recapte se remontan a épocas antiguas, donde las cocinas de las comarcas tarraconenses y leridanas eran el epicentro de la creatividad culinaria.

Expertos en gastronomía como Josep Pla y Josep Lladonosa sugieren que esta delicia ha sido una constante en las mesas catalanas desde tiempos inmemoriales, siendo una expresión auténtica de la tradición y el ingenio de la región.

Una de las características más encantadoras de la Coca de Recapte es su estrecha conexión con la comunidad y las tradiciones locales. En tiempos pasados, las tortas se preparaban en los hornos comunales de las villas, donde las amas de casa llevaban consigo los ingredientes de su elección y los panaderos locales se encargaban de convertirlos en auténticas obras maestras culinarias.

Esta práctica, arraigada en la historia de Cataluña, simboliza la importancia de la colaboración y la generosidad en la vida cotidiana. La coca de recapte se convirtió así en un emblema de la unión comunitaria, una manifestación de la identidad y el espíritu de la región.

Variedades Regionales

La diversidad culinaria de Cataluña se hace evidente en las múltiples variaciones de la Coca de Recapte que se encuentran a lo largo y ancho de la región. Desde la Ribagorça hasta el Camp de Tarragona, cada comarca aporta su propio toque distintivo a esta receta tradicional.

Por ejemplo, en la Alta Ribagorça, la Coca de Tomate es una opción popular que combina tomate fresco, cebolla y ajo, creando una explosión de sabores en cada bocado. Mientras tanto, en el Segrià, la Coca de Recapte se enriquece con tiras de hortalizas escalivadas y la adición de arenques o salchichón, ofreciendo una experiencia gastronómica única y auténtica.

Adaptación y modernidad

A medida que el tiempo avanza, la Coca de Recapte ha sabido adaptarse a los gustos y tendencias culinarias modernas. Ingredientes como el atún, las anchoas, las aceitunas y el tomate se han incorporado a la receta tradicional, añadiendo un toque de frescura y versatilidad a esta delicia culinaria.

Sin embargo, a pesar de su evolución, la coca de recapte sigue siendo fiel a sus raíces, preservando la esencia de la cocina catalana. Cada bocado es un tributo a la historia y la tradición de la región, una celebración de los sabores auténticos y los ingredientes locales que han definido su identidad culinaria a lo largo de los siglos.

Receta de coca de recapte catalana tradicional

Lo que hace que la coca de recapte sea verdaderamente especial es su capacidad para evocar recuerdos y emociones de tiempos pasados. Cada torta es más que un simple plato; es un símbolo de identidad y orgullo catalán, una manifestación de la riqueza cultural y culinaria de la región.

Ingredientes

Para la masa de la coca

700 g de harina de espelta
5 g de levadura de panadería
350 ml de agua mineral
Una pizca de sal
½ cucharadita de azúcar
60 ml de aceite de oliva
1 cucharadita de romero seco

Relleno

200 g de pimientos de piquillo en lata
1 cebolla
1 puerro
2 unidades de arenque sin espinas en lata, (también puede usarse anchoas)
3 unidades de salchichas o longanizas blancas
2 dientes de ajo
Tomillo al gusto
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Preparación

El proceso de preparación se inicia un día previo, dado que la masa requiere reposo. Los pasos son los siguientes:

En un cazo, calentar el agua mineral hasta que alcance una alta temperatura. Retirar del fuego y agregar el ajo cortado, tomillo y romero. Dejar reposar durante 10 minutos para permitir que se infusione.
Tamizar la harina sobre un recipiente usando un colador.
Incorporar la levadura prensada, una pizca de sal y el agua a la harina tamizada.
Amasar la mezcla con varillas o a mano hasta que la masa adquiera una consistencia que no se pegue ni a las manos ni a las paredes del recipiente. Si se dispone de una amasadora, puede ser de ayuda, aunque también se puede hacer con las manos o varillas.
Una vez la masa esté bien ligada, añadir el aceite de oliva virgen extra y formar una bola con la masa. Cubrir con un paño y dejar reposar durante 50 minutos en un lugar resguardado de la luz solar, como el interior del microondas o del horno.
Después del reposo, dividir la masa en dos partes iguales. Proceder a un segundo reposo de 30 minutos en el interior del microondas para permitir que la levadura actúe.
Pasado este segundo reposo, amasar y aplanar la masa con un rodillo.
Dar forma a la coca y añadir dos cucharadas de aceite por encima. Cubrir con film transparente y refrigerar durante al menos 15 horas.
Una vez transcurrido el tiempo de reposo en la nevera, se inicia la elaboración de la coca de recapte.
Precalentar el horno a 200 ºC.
Cortar el puerro, retirando la parte verde, y colocarlo en un recipiente apto para microondas con dos cucharadas de agua. Cubrir con film transparente y cocinar durante 5 minutos.
Cubrir la coca con los pimientos de lata, el arenque y los puerros.
Alternar las longanizas blancas entre los puerros y los pimientos.
Hornear durante 20 minutos a 180 ºC o hasta que las longanizas estén ligeramente doradas. A mitad de cocción, abrir el horno y colocarlo en la parte superior para gratinar y lograr un dorado más uniforme.
Servir la coca con un chorrito de aceite de oliva por encima.

En resumen, la coca de recapte es mucho más que un plato típico catalán; es un verdadero tesoro culinario que encarna la esencia misma de la región.

Desde sus humildes orígenes en las cocinas rurales hasta su presencia en los restaurantes más exclusivos, esta delicia culinaria sigue cautivando a aquellos que tienen el privilegio de probarla. Su legado perdura en cada bocado.

La coca de recapte, con su aroma inconfundible y sus sabores auténticos, es un recordatorio de la riqueza gastronómica y cultural de Cataluña.. Si te ha gustado el artículo compártelo en tus redes sociales y déjanos un comentario con tu opinión.