24/05/2024 08:11:58 PM
24/05/2024 08:11:58 PM

Alivio pero vértigo en el PSOE: todo el mundo sabe ya que 4 únicas personas mandan

«Si de algo ha servido lo sucedido estos días -afirma a ESdiario un exdirigente socialista con altas responsabilidades durante la era Rubalcaba y ahora retirado- es para poner definitivamente las cartas sobre la mesa». Si España ha vivido en estado de shock desde que Sánchez publicara su insólita carta-amago en las redes sociales, los dirigentes del PSOE han pasado este purgatorio tumbados en el diván.

 

Pero tras la avalancha de llamadas e intercambio de whatsapp en esta mañana de la festividad de San Pedro Mártir (y no es ironía), algunos de estos dirigentes vinculados a ese PSOE territorial ajeno a la tan habitual sobreactuación de la política nacional han entrado -en palabras del dirigente antes citado- en estado de «vértigo y desazón».

«En realidad no hemos hecho otra cosa que constatar lo obvio: el PSOE antiguo no existe, este es un partido nuevo y construido a la imagen y semejanza de su secretario general». «Fuera de ahí, no hay más», remacha.

Tras la peregrinación de militantes a Ferraz este sábado y algunas concentraciones espontáneas en diversas sedes socialistas, los antiguos barones tienen claro que no hay en el medio plazo ni alternativa personal a Sánchez ni una hoja de ruta cara al 41 Congreso Federal -el año que viene- que prepare un PSOE postsanchista.

 

Montero y Bolaños, junto a Puente, ungidos en esta minicrisis como pretorianos únicos.

 

Y, de paso, han comprobado el nuevo equilibrio de poderes en la cúpula socialista. Los nuevos Carmen Calvo, Adriana Lastra, José Luis Ábalos e Iván Redondo, los pretorianos de la primera hora.

«En realidad no hemos hecho otra cosa que constatar lo obvio: el PSOE antiguo no existe, este es un partido nuevo a la imagen y semejanza de su secretario general». «Fuera de ahí, no hay más», asegura a ESdiario un histórico socialista

Curiosamente, de esa catarsis impuesto por la no dimisión de Sánchez emerge la nueva guardia de corps cara a momentos decisivos del futuro con una diferencia respecto a los cuatro anteriores. Ninguno son pata negra del PSOE con respaldo y currículum orgánico y, además, uno de ellos es un oustsider sin trayectoria interna, Félix Bolaños. Los otros dos reforzados de la crisis de la carta son María Jesús Montero y Óscar Puente.

Con Sánchez de vuelta y el triunvirato BolañosMonteroPuente reforzado, el PSOE asume ahora los dos retos electorales de las catalanas y las europeas. Y de los comicios para elegir la nueva Eurocámara habrá que ver si Sánchez es llamado a ocupar algún cargo de relumbrón y esta vez sí da la espantada definitiva.

Después todo el PSOE mirará a 2025 cuando debe celebrarse -sino se adelanta- el 41 Congreso Federal. Y el primero con un escenario claro de postsanchismo que visto el esperpento de estos cinco días de orfandad socialista comienza a provocar -mucho y a muchos- vértigo.